Viajar es un sueño de la humanidad: llegar a lugares lejanos en el menor tiempo posible. Incluso en la actualidad, las carreteras y las vías ferroviarias están sobrecargadas y los recursos son escasos. La idea más innovadora en la búsqueda de una solución es Hyperloop. Una cápsula que se desliza a través de un tubo de acero a 1.200 km por hora. ¿De Berlín a París en menos de una hora?
Los Ángeles, la ciudad de los sueños, es el lugar de nacimiento de una visión que podría revolucionar nuestra velocidad al viajar. Hyperloop: un tren que viaja a la velocidad del sonido a través de un tubo al vacío. La idea fue del multimillonario Elon Musk y ahora, un concurso internacional pretende impulsar el concepto.
También hay un equipo de Múnich. Los estudiantes de la Universidad Técnica están decididos a contribuir a la movilidad del mañana. Según las previsiones, aumentará el tráfico en general.
Cada vez más personas recorren distancias más largas. Los recursos disponibles no son suficientes ni tampoco la infraestructura existente está diseñada para una sociedad en continuo movimiento.
¿Es Hyperloop la solución a nuestros problemas de tráfico?
En Alemania, ya fue puesta a prueba una tecnología innovadora: el Transrapid o tren de levitación magnética. En los años ‘80, alcanzó velocidades más altas que los actuales trenes de alta velocidad ICE o TGV.
Sin embargo, en 2006 un accidente con 23 muertos en el tramo de prueba en Emsland puso fin a su desarrollo.
¿Tiene un nuevo concepto como el Hyperloop posibilidades de éxito o continuará la hegemonía del medio de transporte más duradero de todos, el automóvil?
Los vehículos autónomos están diseñados para hacer que nuestra movilidad sea más segura, pero también entrañan nuevos riesgos. El primer accidente grave de un automóvil autónomo se cobró una vida. A pesar de ello, la digitalización se considera la innovación del tráfico rodado.