Publicado en Sociedad y Reflexión Poética

🌑 Los Aromas del Mundo

Hay almas que caminan entre el polvo,
cargando en su piel el eco de los días sin pan.
Sus pasos, cansados, dejan un rastro
que no es hedor, sino historia —una fragancia triste
de supervivencia y abandono.

Y hay otras que se visten de oro y perfume,
cuyos aromas se confunden con la vanidad del poder,
dulces al olfato, pero vacíos en esencia,
Porque no todo lo que brilla huele a pureza.

Entre ambos extremos, la humanidad flota,
Ignorante del abismo que ella misma ha cavado.
La pobreza y la riqueza son dos templos
erigidos sobre la misma tierra,
Pero sus fieles rara vez se miran a los ojos.

El aire que respiramos separa mundos invisibles:
Uno cargado de necesidad, otro saturado de exceso.
Y sin embargo, el alma —cuando se desprende del cuerpo—
no huele ni a miseria ni a abundancia,
solo a la eternidad.